El CEB Llíria gana con más dificultades de las previstas al CB Jóvens Almàssera… en un partido gris
Nadie podía prever que el partido del CEB Llíria ante el farolillo rojo del grupo E sería tan complicado. Partiendo de la base de que todos los partidos son complicados (dada la igualdad existente) y siempre respetando a cualquier rival, enfrentarte al CB Jóvens Almàssera (que no conocía la victoria esta temporada) invitaba a cierto optimismo entre los seguidores edetanos.
Enfrente del equipo lliriano había un equipo con unos malos promedios: 57,6 puntos a favor por partido disputado, y 73,1 puntos en contra en las primeras 6 jornadas del presente curso baloncestístico. La media edetana era de 72,1 puntos a favor y 70 puntos en contra. Claro que una cosa son las cifras (llegaba el CEB Llíria con un saldo de 4 triunfos y 2 derrotas)… y otra, ganar un partido sobre el parqué.
La verdad es que los pupilos de Toni Victoria lo hicieron muy bien durante el primer cuarto, que finalizó con un marcador de 15-22 a favor del CEB Llíria. Sin embargo, las buenas sensaciones de los 10 primeros minutos del encuentro acabaron desapareciendo… y el ataque perdió fluidez. El equipo local, por su parte, logró limar algo su desventaja en el marcador. Se llegó al descanso don un 31-35 que dejaba todo en el aire.
El tercer cuarto edetano fue catastrófico: los árbitros señalaron la cuarta falta a Cándido Matoso muy pronto (justo el día en que no podía participar Denis Tokaev en las filas llirianas… ¡cuánto se le echó de menos en este partido!). El CB Jóvens Almàssera seguía seleccionando mal sus tiros, pero ahora disponía de más segundas acciones (capturaron muchos rebotes ofensivos), mientras que en ataque el CEB Llíria naufragaba… anotando sólo 8 puntos. El resultado de este cuarto (16-8) hace que no sea necesario añadir nada más.
Con unos guarismos bajísimos (47-44) comenzaba el último período. Muchos aficionados locales creían posible que su equipo iba a romper la racha de derrotas… mientras que los seguidores edetanos confiaban en su equipo, aunque no reconocían al conjunto que había brillado incluso en su derrota ante el CB Myrtia. La victoria pasaba por recuperar las buenas sensaciones de cara al aro rival… algo que se logró, poco a poco, hasta que acabó el partido con un 61-70. No fue un partido para recordar, pero el equipo del Camp de Túria ganó… y es bueno lograr las victorias incluso en días malos.
El CB Jóvens Almàssera estuvo bastante gris en líneas generales: su porcentaje en tiros de 3 fue terrorífico (4/24, un 17%). Sus habituales máximos anotadores, Ximo Ródenas y Hugo Rueda, acabaron el encuentro con 1/5 y 1/6 desde la zona de triples. Probablemente su mejor jugador fue el joven pívot letón Toms Einbergs… quien logró 8 puntos; capturo 7 rebotes (de ellos, 6 ofensivos); y recuperó 3 balones. Decepcionó Matías Boho, ala-pívot formado en la cantera del Valencia BC, que sólo aportó 6 puntos y 7 rebotes (con 2/5 en tiros de 2 y 0/3 en tiros de 3).
En el CEB Llíria fue Vicente Faubel el máximo anotador (17 puntos) y el segundo máximo reboteador (8 rechaces). Cándido Matoso, pese a sus problemas con las faltas, logró 14 puntos y fue el máximo reboteador de su equipo (se hizo con 9 rechaces). Víctor Pérez aportó 13 puntos (pero con 2/8 en tiros de 2 y 4/13 en tiros de 3).
CB Jóvens Almàssera (61): Álex García (10), Ximo Ródenas (11), Álvaro Domínguez (7), Matías Boho (6), Marcos Sanz (4); Joan Hernández (0), Toni Segovia (8), Hugo Rueda (7), Toms Einbergs (8).
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