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Ferran Pizcueta habla de su proyecto al frente del CEB Llíria: “Hay que preparar el relevo generacional”

Ferran Pizcueta, nuevo entrenador del CEB Llíria, quiere fundamentar su trabajo en el club edetano en una premisa: "Favorecer el relevo generacional"
José García, .

Un entrenador joven que apuesta por la gente joven. Un técnico que trabaja mucho y que exige mucho trabajo a sus jugadores. Esas son las dos premisas que definen mejor a Ferran Pizcueta, el nuevo entrenador del Club Esportiu Básquet Llíria. Un motivador nato, que destaca por su habilidad para motivar a sus jugadores, para encontrar sus virtudes y explotarlas… y también para analizar los aspectos del juego que sus baloncestistas debe ir puliendo, hasta hacerlos imperceptibles.

¿Budismo en los banquillos?
Ferran Pizcueta fue, en su etapa como jugador, un talentoso base con mucha intensidad defensiva, un gran dominio del balón y una enorme visión de juego. Tenía, además, un buen tiro. Pero pronto se sintió atraído por el banquillo: sistemático y concienzudo, trabajaba movimientos, jugadas y estrategias. Modelaba su relación con el jugador, para establecer un vínculo que le permitiera ser exigente en los momentos necesarios… pero también comprensivo ante determinadas circunstancias. ‘Si se tensa demasiado la cuerda de una guitarra, se romperá… y si la dejas demasiado floja, no sonará’; ese pensamiento, atribuido a Siddharta Gautama (el asceta que fundó el Budismo), parece hecho a la medida de Ferran Pizcueta.

Con el paso de los años, su capacidad para motivar a sus jugadores ha convertido a Ferran Pizcueta en un prestigioso entrenador, que ha entrenado en la escuela de baloncesto del Valencia BC y en el CD l’Horta Llíria; que ha dirigido a las Selecciones Autonómicas de la Federación de Baloncesto de la Comunidad Valenciana (en categorías minibasket e infantil); y que ha trabajado con un gran número de jugadores y jugadoras semiprofesionales, con quienes ha logrado una notable mejoría en sus condiciones para practicar este deporte.

Trabajo, trabajo, trabajo
Ferran Pizcueta suele repetir lo mismo: “La clave del éxito está en el trabajo constante. Se puede sufrir una derrota, pese a trabajar; y se puede ganar algún partido, sin haber trabajado bien. Pero, a la larga, la constancia en los entrenamientos te hace llegar mejor preparado a los partidos… y eso te hace tener más posibilidades de alcanzar el triunfo. Es así de sencillo, y la Historia está llena de ejemplos”.

Ferran sabe que, en el actual baloncesto EBA, es difícil poder vivir del deporte: “Yo diría que es casi imposible… pero eso no implica que no deba existir una dinámica de entrenamientos exigente. Estamos a mitad camino entre el baloncesto profesional y el que se practica por puro amor al deporte. Yo quiero tener un grupo preparado para dar el 100% cuatro días a la semana… y que esté deseando que llegue el sábado, para competir sobre la pista. Quiero gente con ambición, con ganas de alcanzar su ‘techo’ como jugador… que quiera descubrir hasta dónde es capaz de llegar… y, si está en mi mano, le ayudaré a dar un paso más, para que siga creciendo hasta unos niveles que quizá ni se planteaba alcanzar”.

Relevo generacional vs buenos resultados
Es sabido por cualquier aficionado al baloncesto que Ferran Pizcueta es un técnico acostumbrado a trabajar con gente joven: jugadores maleables, ambiciosos, con predisposición para seguir las indicaciones del técnico. Baloncestistas que deban crecer en su juego y también físicamente: “Es estimulante ver a un jugador que tiene cosas interesantes, y poder ayudarle a crecer. No sólo se debe potenciar ese talento en una determinada faceta del juego; debemos incrementar sus prestaciones en otros ámbitos, para hacerlo más completo y competitivo”.

El problema de apostar por gente joven es que quizá se les pueda ‘sobrecargar’ de exigencias… o que el equipo pierda prestaciones sobre la cancha, al hacer una apuesta clara por gente en edad de ir fogueándose. ¿o quizá no sea así? De nuevo, aparece esa postura ‘budista’: “No tiene por qué ser así; en el término medio está la virtud. Es evidente que un club como el CEB Llíria siempre quiere obtener los mejores resultados… ya en el presente; pero eso no puede hipotecar su futuro. Y apostar por los jóvenes talentos no implica necesariamente depositar sobre sus espaldas demasiada carga; debe hacerse de forma gradual, con un proceso paulatino y casi natural”.

“EL CEB Llíria siempre ha sido un club que se ha sustentado en su cantera. Y existe en la actualidad una ‘camada’ de jugadores brillantes. Los hermanos Carlos y Vicente Faubel, Víctor Pérez… ¿qué pasará, cuando éstos den un paso atrás, porque su etapa haya finalizado? Debemos preparar el futuro trabajando en el presente. Llegará el día en que Andreu Casadevall, Pau García o Nacho Mate, por citar algunos ejemplos, deberán liderar al equipo… si esperamos demasiado para que ellos lo asuman, sí pueden verse sobrepasados por la responsabilidad; por eso que vamos a ir dando entrada a jóvenes valores de la cantera, así como a jugadores de poblaciones cercanas que vengan a sumarse a este proyecto con ganas de implicarse al máximo. Trabajando de forma constante, se puede ser competitivo en el presente… mientras aseguramos la futura estabilidad deportiva de la entidad, haciendo un buen trabajo en la formación del baloncesto de base”, concluye Ferran Pizcueta.

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