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El CEB Llíria renueva a Vicent Faubel, el gran capitán del equipo

Ferran Pizcueta y Vicent Faubel, tras la renovación del base y capitán del CEB Llíria
José García, .

El gran capitán seguirá un año más en el CEB Llíria. Vicent Faubel, base de 1,82 metros y 34 años, continuará ofreciendo al público pequeñas dosis de grandeza baloncestística. El jugador, que cuenta con una dilatada trayectoria en las filas edetanas, se ha mostrado “tan ilusionado como el primer día” ante la posibilidad de seguir defendiendo los colores del club lliriano.

Faubel es algo más que un jugador de baloncesto en Llíria: es un referente para los chavales que se forman en las categorías inferiores de dicho club. Dotado de unas condiciones inmejorables para la práctica de este deporte, Vicent cuenta con otros grandes activos en su poder: acumula experiencia (sin que ello le reste un ápice de ilusión, antes de cada partido) y destila carisma: es un tipo agradable, educado, de trato cercano y que siempre está dispuesto a atender a un medio de comunicación o a un compañero de equipo. No hay mejor estandarte para el Club Esportiu Básquet Llíria que su capitán… el eterno Vicent Faubel.

“El club de mi vida”
Vicent Faubel ha tenido una trayectoria larga, en el mundo del baloncesto. Jugó en las filas del Gandia Bàsket y en las del AB Castelló. En el primero de estos equipos vivió su primer año como jugador sénior. “Allí estaba Pedro Rivero, un jugador al que intentaba parecerme”. Rivero se formó en la cantera del Real Madrid y jugó en diversos equipos LEB (Cantabria Lobos, CB Cáceres, Tenerife CB, CB Zaragoza, CB Ourense, Lucentum Alicante, CB León) y en la ACB (en el CB Murcia y en el Cajasol… anteriomente conocido como Caja San Fernando y club actualmente llamado Betis Baloncesto).

En el AB Castelló coincidió Vicent Faubel con Pablo Laso, quien comenzaba su etapa como entrenador: “Imagínate lo que se puede aprender de un ‘base top’ en la ACB, que triunfó en el Tau Vitoria y en el Real Madrid”. Son dos grandes nombres en su currículum… aunque Vicent lo tiene claro: “Nada puede compararse a la emoción que siento en Pla de l’Arc, cuando anoto un triple y escucho a nuestros aficionados gritar de alegría. He sido muy feliz en todos los sitios en donde he jugado, pero el CEB Llíria es el equipo de mi vida”.

Otro director de juego… y músico
Al igual que le sucede al hermano menor de Vicent (hablamos de Carlos), estamos ante un caso muy paradigmático de Llíria: ‘ciudad de la música… y el baloncesto’. En ambos casos, estamos ante dos llirianos de pura cepa, músicos y bases del CEB Llíria. “Nuestras vidas han transcurrido de forma paralela. Tengo mucha confianza en mi hermano, hemos acumulado vivencias y compartimos aficiones”.

Como dejamos escrito al hablar de la renovación de Carlos Faubel, parece que existe consenso en Llíria: se puede ser devoto de Sant Vicent o de Sant Miquel; se puede ser socio de la Unió Musical de Llíria (‘la Unió’) o de la Banda Primitiva de Llíria (‘el Clarín’); pero el sentimiento que existe ante el club de baloncesto local está muy arraigado: “Es bonito que se mantenga esa afición por este deporte. Han pasado muchas generaciones y la gente sigue acudiendo a Pla de l’Arc. Es como una costumbre, y para los jugadores del club es un aliciente”.

A la altura del club
A pesar de que las condiciones baloncestísticas de Vicent Faubel están fuera de toda duda, estamos ante un jugador que destila inteligencia en cada reflexión. También se nota que es muy consciente de cuál es su rol en el club, y se nota que su modestia es genuina: “Es una gran responsabilidad representar al CEB Llíria; ser su capitán, especialmente siendo vecino de Llíria, es todo un honor. Uno comprende, con el tiempo, la grandeza de esta entidad. No es fácil calibrar el alcance de un club deportivo con un pasado tan esplendoroso. Lo que yo intento es estar a la altura de la Historia del Club Esportiu Básquet Llíria”.

“Sé que mis compañeros conocen el pasado del CEB Llíria, y percibo en ello el respeto por esta institución. Yo recuerdo cuando era un niño y acudía al pabellón, a ver al equipo de mi ciudad, cuando estaba en la ACB. Verme ahora en el equipo, con el rol de capitán y actuando como uno de los bases del equipo… en fin, es algo indescriptible. Realmente no eres del todo consciente de lo importante que es ese puesto… si no lo has vivido durante tantos años”, comenta Vicent.

Balance de su última temporada
Vicent Faubel considera que, a lo largo de la pasada campaña, se vivieron dos fases: “Aunque éramos un equipo recién ascendido a la EBA, se incorporaron jugadores con experiencia. En la primera fase estuvimos muy acertados, logramos muy buenos resultados y estuvimos en la zona alta. Yo le daría un 8 al equipo. Disputamos muchos partidos con ‘jugadores bajos’; nos obligaban nuestras propias circunstancias, pero eso solía sorprender a nuestros rivales. Una aparente desventaja nuestra se convertía en un factor determinante a nuestro favor”.

“Luego, el grupo tuvo una fase menos brillante. Se acumularon minutos, hubo algunas lesiones, perdimos algunos partidos que estuvimos cerca de ganar… se acumularon circunstancias que no jugaron a favor del CEB Llíria. También se perdió cierta capacidad para ‘sorprender’ a los rivales. Nos tenían más estudiados… Sin embargo, yo creo que competimos siempre al máximo y le doy un aprobado alto al equipo”, añade Vicent.

“Por supuesto, yo me incluyo en esa nota… porque al final, un grupo suele ser la suma de sus individuos. No te engañaré: ninguno nos conformábamos con llegar a la fase de ‘Play Off de Ascenso’… todos queríamos ganar cada partido que disputábamos; es normal, a todos nos gusta competir… darlo todo en la pista y acabar ganando. Pero, analizándolo en frío, creo que estuvimos bastante bien… si tenemos en cuenta que nos enfrentábamos a equipos muy completos, que quizá estaban diseñados para las metas más altas”, concluye Vicent.

Este veterano base tuvo una brillante trayectoria, durante la temporada pasada: con una media de 31 minutos disputados por partido, aportó al equipo casi 13 puntos; capturó más de 4 rebotes por cada encuentro disputado; repartió una media de más de 2 asistencias por encuentro; y forzó casi 5 faltas por partido disputado. Su valoración media fue de 14,7 durante la pasada campaña. Quedan fuera los famosos ‘intangibles’ que tanto defienden los entrenadores de baloncesto. Vicent insiste: “Lo importante es el grupo, no las cifras individuales”.

Objetivos para esta campaña
“Mi objetivo es seguir siendo feliz, mientras estoy jugando. O mientras animo a mis compañeros, desde el banquillo. O cuando acudo a Pla de l’Arc, a entrenar”, responde con sencillez el base edetano. “Está claro que ya tengo 34 años, pero siento la misma ilusión que cuando era un júnior. Y tengo claro que, cuando no note ese cosquilleo en el estómago, esa subida de adrenalina antes de un partido… me apartaré del baloncesto. Al menos, como jugador”, comenta Vicent.

¿Acaso se prepara para convertirse en entrenador? “No sabría decirte. Sí te puedo contestar que me gustaría seguir vinculado a este deporte y este club de algún modo. Por el momento, me basta con seguir compitiendo en cada partido y entrenamiento. Quienes amamos este deporte disfrutamos dándolo todo en la cancha, y esa sensación no puede compararse con ninguna otra. Quizá en el futuro dirija a algún equipo… pero, por el momento, me veo en la cancha”, nos explica este jugador.

¿Guía para los jóvenes?
Como hemos dicho, Vicent es un hombre sencillo y muy llano. Y muy, muy modesto. Rehuye de un protagonismo excesivo y no se considera un ‘guía’ para los últimos jugadores que han llegado al club: “Es verdad que se han incorporado varios bases al equipo, pero no me veo como un ‘instructor’ o un ‘maestro’. Evidentemente, tengo experiencia acumulada y trataré de ayudar a cualquier compañero a mejorar, si cree que puedo serle de ayuda”.

“Pero yo soy de los que creen que nunca se deja de aprender. Tengas 18 años o 36… siempre se puede mejorar. Del mismo modo que yo puedo enseñar cosas, los jóvenes me pueden enseñar también a mi. Lo fundamental es que todos tengamos claro que lo importante, en el baloncesto, es el colectivo: mirar por los puntos, rebotes o asistencias individuales no vale de nada… si el equipo pierde. Teniendo un enfoque adecuado, todo el mundo sale beneficiado: el equipo suma victorias, el individuo crece en su juego y se instaura en el vestuario un clima positivo y lleno de ambición”, resume Vicent.

Planificación del club
Esta campaña se han producido diferentes bajas en el equipo: Javi Martínez, Víctor Pérez, Migue Taroncher y Jorge Marín. Todos ellos son jugadores ‘de la casa’, nacidos en Llíria y criados baloncestísticamente en el club. Y en el grupo existía una gran química entre los compañeros: “Sí, es una pena que no se haya podido mantener el mismo bloque del año pasado. Somos todos una ‘piña’, había un gran ambiente y nos conocemos desde hace años. Pero las circunstancias personales de cada uno mandan, y debemos mirar hacia delante. Del mismo modo, seguro que la gente que ha llegado al equipo se adaptará rápidamente. Somos gente abierta y la gente se suele sentir arropada desde el principio”.

¿Cómo ve Vicente Faubel las incorporaciones que se han efectuado, de cara a la próxima temporada? “Bueno, no me corresponde a mi decirlo… pero mi opinión es que se han incorporado jugadores muy válidos, polivalentes y preparados para ofrecer un gran rendimiento. Creo que se ha elegido muy bien a cada jugador, y que todos tendrán un papel importante en las rotaciones. Hay una mezcla de veteranía y juventud, y también hay mucha versatilidad: mucha gente puede actuar en varias posiciones”.

Agradecimiento a directiva y aficionados
Durante la entrevista con Vicent, insiste mucho en un punto: “Me gustaría dedicarle unas palabras a dos colectivos que suelen quedar algo ‘tapados’. Por un lado, está la directiva: gente que dedica muchas horas a un sentimiento, a una pasión… que lo hacen porque están identificados con el club y no reparan en sacrificios. La gente de la directiva está haciendo un grandísimo trabajo, que quizá no está muy reconocido… y, por ello, quiero hacer una mención explicita a ellos. Debemos agradecerle su dedicación, porque es gente muy valiosa”.

La otra mención especial es para la afición lliriana: “Es un caso aparte: en ninguna cancha se escucha tanto la presión de la gente como en Pla de l’Arc. Es gente que siente a su equipo de verdad, que anima sin parar y que nos da la vida… cuando nos falta el aliento y no nos salen las cosas tan bien como desearíamos. Es gente que te ayuda a romper una mala racha y te hace remontar un partido. Es gente con la que celebras cada triunfo, y que te reconforta tras la derrota. Para jugadores como nosotros, que competimos en la EBA, es un ‘plus’. Sentir su apoyo es un motivo más para dar el 110% sobre la pista”, explica Vicent.

“Aunque todos los aficionados son importantes, me gustaría hablar un poco de la peña ‘Paranoia Edetana’. Es increíble lo mucho que se implica en el proyecto deportivo de este club. No es que acuda a Pla de l’Arc. Es gente que se desplaza con el equipo, en sus propios vehículos, y acaba siendo más numerosa que la afición rival… ¡del equipo que juega en casa! Hay partidos que viene más gente de Llíria que allí a donde vamos a jugar. ¿Dónde, aparte de en nuestro club, se puede disfrutar hoy en día de ese apoyo… en la liga EBA? Yo les digo ‘chapeau’ a todos ellos”, sentencia el base lliriano.

Referentes del ‘capi’
Como es habitual, cuando TúriaSport.es entrevista a algún jugador del CEB Llíria, le preguntamos a este baloncestista cuáles han sido sus referentes en este deporte: gente a la que admire o que simplemente le resulten especialmente brillantes, en cualquier faceta de su juego: “¿Uno sólo? Imposible. Hay muchísimos. Siempre hay jugadores que te llaman la atención: algunos, por todo su juego… otros, por alguna faceta concreta. A bote pronto te diría Sarunas Jasikevicius, Alexandar Djordjevic, Vassilis Spanoulis… jugadores intensos, con dominio del balón y del ritmo del partido, buenos tiradores… claro, y no puedo dejar de destacar a Stephen Curry. ¡Es buenísimo! Hace de todo y todo bien. Es un crack, está a un nivel inalcanzable…”.

De repente, un pensamiento cruza en la mente de Vicent Faubel: “Bueno, he estado a punto de dejarme a Drazen Petrovic. Soy un gran fan suyo. Fue un jugador que marcó una época. He leído un libro que narra sus vivencias, desde que jugaba en el Sibenik de su localidad natal… hasta su paso por la NBA. Por el camino pasó por cebona de Zagreb y Real Madrid. Luego no tuvo suerte en los Portlant Trail Blazers, pero en New Jersey Nets demostró de lo que era capaz. Era un competidor nato, una máquina machacándose en los entrenamientos. Su tiro era increíble y sus ganas de mejorar nunca se agotaban. Es otro referente para mí, por supuesto. Su carácter podía gustar o no, pero su talento y su capacidad para trabajar creo que es innegable”.

El míster analiza su aportación
Para el técnico del CEB Llíria, Ferran Pizcueta, la renovación de Vicent Faubel es “una gran noticia. Es, en sí misma, la mejor tarjeta de presentación de Vicent: un tipo de 34 años, apasionado por el baloncesto, con compromisos laborales y familiares… pero que encuentra tiempo para venir a entrenar con la misma ilusión que un chaval. Su sola presencia ya es una magnífica noticia: ayudará al equipo, cuando esté compitiendo… y hará mejor a sus compañeros, cuando se emplee a fondo en los entrenamientos.

Ferran tiene clarísimo todo lo que puede aportar un jugador como Vicent Faubel: “Es un diamante. Un jugador con experiencia, con dominio del balón, visión de juego, un gran lanzamiento… intenso en defensa, un gran competidor. Lo que él te da no es fácil encontrarlo. Ojalá su ética de trabajo se transmita a las nuevas generaciones. Además, es un tipo magnífico: un gran compañero en el vestuario, un magnífico jugador para el cuerpo técnico… y un gran hombre fuera de las pistas. El ‘capi’ es una persona excepcional, y que siga representando al equipo otra temporada es un orgullo para todos”.

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