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Baloncesto

El alero Liam McGuirk seguirá vistiendo la camiseta del CEB Llíria durante otra temporada

Liam McGuirk, alero inglés que ha renovado con el CEB LLíria
José García, .

Otra renovación en las filas del CEB Llíria: en este caso, la del jugador Liam McGuirk: un jugador de 1,94 metros, 86 kilos de peso y 20 años de edad. Ferran Pizcueta tendrá a su disposición a un jugador joven, con mucho margen de mejora y un físico extraordinario. Además, la actitud de McGuirk no puede ser mejor: es difícil encontrar un ejemplo más claro de ‘jugador de club’: “lo primero es el equipo”.

Nacido en Kingston, una población cercana a la gran metrópolis que es Londres, Liam McGuirk puede actuar como escolta o alero. Sus cifras, durante la pasada temporada, no fueron espectaculares… pero sí se apreció una progresiva mejoría en su aportación individual al juego colectivo… especialmente, en el Play-Off de Ascenso a la Liga LEB Plata: “Cuando firmé por el CEB Llíria, no tenía ni idea de cuánto iba a jugar o qué rol me iba a asignar el entrenador (Toni Victoria). Yo sólo tenía una idea en mente: entrenar, entrenar y entrenar. Fui disfrutando de minutos, aunque es verdad que tuve un pequeño ‘bajón’… que coincidió con unos partidos en los que jugué menos, y eso me desanimó un poco; pero logré superar ese pequeño ‘bache’ y estoy bastante contento con mi aportación al equipo, durante la pasada temporada”.

Una gran acogida
La verdad es que Liam McGuirk es, sin duda, un joven muy osado: estando en las filas del CB El Pilar, ‘profanó’ el pabellón de Pla de l’Arc en la Fase de Ascenso de hace dos campañas… cuando superó al conjunto edetano en el primer partido (62-63) y luego logró el título de campeón, tras imponerse al CB Alginet (61-64). Después, cuando su equipo renunció a jugar en la EBA, estuvo encantado de poder sumarse al proyecto deportivo que le ofrecía el CEB Llíria.

“No me asustó el reto de jugar en la EBA, pese a tener 19 años; es más, me motivó. Entrenar cuatro días a la semana no me parecía un problema: era una alegría poder dedicarle tanto tiempo al baloncesto”. Sin embargo, Liam sí tenía algunas ‘reservas’ al llegar a Llíria: “La verdad es que no sabía cómo reaccionarían mis nuevos compañeros, porque el CB El Pilar les había dejado sin la ilusión de ganar la Final Four por el Ascenso a la EBA”, nos comenta rememorando sus primeros minutos en el CEB Llíria. “Pero fue increíble el recibimiento que me dieron todos: me acogieron muy bien, me dieron todo el apoyo… incluso hubo gente que me felicitó por el triunfo y me dijo que merecimos el triunfo. ¡Yo ni me lo podía imaginar! En ese momento sentí que estaba rodeado por unos compañeros maravillosos, y supe que me iba a sentir muy arropado. Fue muy especial y aceleró mi integración en el grupo”.

Su perfil baloncestístico
Liam McGirk es un jugador joven que, sin embargo, destaca por su madurez… y por su extraordinaria modestia. Si le pides que se defina como baloncestista, es muy escueto: “Soy un jugador muy competitivo, que disfruta entrenando cada día… y que aprovecha cada oportunidad de disputar minutos en cualquier partido. Me considero un tipo trabajador y me adapto a lo que me diga el entrenador. Mi principal meta es ir mejorando y seguir disfrutando del juego”.

Le comentamos que su intensidad defensiva quizá le ha hecho perder presencia en el juego ofensivo del equipo. ¿Quizá lo visto por los técnicos llirianos durante la Fase de Ascenso de hace dos temporadas hizo que se le asignara un rol eminentemente defensivo? Liam es diplomático: “No sé, eso depende del entrenador. Me esfuerzo mucho en defensa, pero es que yo sólo concibo el baloncesto como una actividad en la que hay que dar el 100%. ¿Mi aportación ofensiva? Trabajo para mejorar, pero soy consciente de los grandes jugadores que hay en el equipo: Víctor Pérez, Rubén Ramos, Cándido Matoso, los hermanos Faubel… ¡tienen un nivel enorme! Ya no en nuestro equipo, sino en el ámbito de la EBA. Yo mismo veo que ellos tienen un peso en el ataque, que es fruto de sus grandes condiciones de tiro. Yo trabajo para mejorar y, si llega el momento de lanzar un tiro importante en un momento comprometido, lo haré con confianza y asumiendo esa responsabilidad”.

El peso de la institución
Y es en este momento en el que entendemos el grado de implicación de Liam McGuirk en el CEB Llíria: “Es que es un club histórico. Cuando entras y ves todos los trofeos que acumula, los jugadores que han salido de este club y han llegado a la ACB, el ambiente que se respira en Pla de l’Arc… yo, por mi carácter, no puedo dar menos de un 100% en cada entrenamiento o partido. ¡Pero es que no podría hacerlo, estando en el CEB Llíria! Hay que tener un respeto por esta institución, por su Historia y por todo lo que representa”.

Liam es muy estricto consigo mismo: “La pasada campaña hicimos las cosas bastante bien. No sólo nos mantuvimos en la EBA, sino que llegamos a jugar la Fase de Ascenso a LEB Plata. Pero, una vez llegas a ese punto, ya no piensas en lo bueno que has logrado en esa temporada… sino en seguir acumulando victorias. Nuestra participación en ese Play-Off no fue brillante, y nos quedamos con ganas de ganar más partidos… por los aficionados, los directivos… y por nosotros mismos. Pero hay que mirar adelante y ser más ambiciosos. Yo ya estoy entrenando, antes de que empiece la pretemporada, para llegar en buena forma y rendir bien. Quiero seguir mejorando”.

Manu Ginóbili, el referente
Preguntamos a Liam McGuirk por algún referente, en el mundo del baloncesto. Se lo piensa unos segundos, pero lo tiene muy claro: “Ahí es muy fácil para mi darte una respuesta: Emanuel David Ginóbili. Ese jugador es todo un modelo a seguir, por su ética de trabajo, por su manera de jugar, por su pasión en la pista y por cómo sigue compitiendo en la NBA, cuando está a punto de cumplir 40 años”.

“Me encanta su juego, su inteligencia en la pista, su capacidad para anotar, asistir, rebotear y darlo todo en defensa. Es rápido con el balón en las manos y moviéndose por la cancha. Y lo más rápido es su cabeza, siempre encuentra la mejor solución ante el acoso de los rivales. ¿Qué si me gustaría parecerme a él? Al menos, en su amor por el baloncesto. Es un hombre que, al igual que yo, se nota que disfruta practicando este deporte. Y se toma muy en serio todo lo que se le exige estar bien para poder competir a ese nivel. Yo, dentro de mis posibilidades, sí sigo su forma de ser… porque es la mía propia: disfruto exprimiéndome y soy feliz jugando al baloncesto”, explica Liam. Así de simple es todo para este inglés de nacimiento, ilicitano de adopción y edetano por convicción.

Objetivos para la nueva campaña
El alero inglés ya piensa en la temporada 2017/2018… y se fija como meta seguir mejorando: “Creo que soy un jugador versátil, que puede ocupar varias posiciones y hacer diferentes cosas sobre la cancha. Pero sé en qué debo mejorar y trabajo al 100% para lograrlo. La llegada de Ferran Pizcueta es un estímulo, porque sé que confía en la gente joven. Yo intentaré ganarme el puesto y lucharé por ser mejor en todo: luego él decidirá”.

“Espero muy ilusionado el inicio de la campana 2017/2018. Quiero seguir progresando y quiero demostrarle al entrenador que estoy muy identificado con el proyecto deportivo que me ofrece el CEB Llíria. También quiero devolverle a mis compañeros el cariño que me han dado, porque me han hecho sentir como en casa. Y quisiera volver a alcanzar la Fase de Ascenso. Somos un grupo joven y muy ambicioso, con ganas de competir. No nos gusta perder y queremos ofrecer a la afición buen juego y victorias. Su apoyo es muy importante para nosotros, se siente en la cancha cómo nos empujan a darlo todo cuando disputas un balón, cuando luchas por un rebote o cuando encaras la canasta rival. ¡Ojalá tengamos muchos éxitos en la campaña que comenzará en breve!”, concluye el alero del club edetano.

Agradecimiento de la directiva
Los dirigentes del CEB Llíria se han mostrado muy satisfechos por la continuidad de Liam McGuirk: “Es un jugador con un gran margen de mejora, que se acopló muy rápidamente al equipo y se ganó el aprecio de sus compañeros de vestuario por su calidad humano, su madurez y su sencillez. También ‘conectó’ muy pronto con nuestros seguidores por su intensidad, ya que lo da todo en cada segundo en el que compite… o en cada entrenamiento. Tiene unas condiciones físicas extraordinarias y, con su grado de compromiso y su juventud, estamos convencidos de que logrará progresar y se convertirá muy pronto en una pieza muy importante en nuestro proyecto deportivo”.

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