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Dos tiros libres, con el tiempo ya cumplido, hacen que el CEB Llíria pierda en su visita a la pista del CB Murcia ‘B’

José García, .

Ver para creer: lo tuvo en su mano el CEB Llíria, que había sido capaz de sobreponerse a la dificultad que implica mediarse a un equipo mucho más poderoso en el juego interior… y lo echó todo por la borda en una última acción que invita a la reflexión. Aunque de nada sirve buscar culpables, sino aprender de los errores y tratar de evitarlos.

Se sabía que los pívots del combinado pimentonero eran mucho más altos y tienen una mayor envergadura: el descomunal ruso Nikolay Rogozhkin mide 2,22 metros; Sergio Mendiola tiene 2,12 metros de estatura; Pablo Sánchez es un jugador de 2,08 metros; y Javi Nicolau alcanza los 2,04 metros. Además, el joven (18 años) ala-pívot georgiano Nika Darbaidze (2,03 metros) es otro apoyo en el rebote local. Frente a ellos, el CEB Llíria tenía a Cándido Matoso (2,07 metros), y los fornidos Rubén Ramos y Denis Tokaev (ambos miden 2,00 metros).

El partido de la primera vuelta finalizó con un apretado 69-71 y se preveía que, si el combinado de Toni Victoria era capaz de aprovechar bien sus opciones de ataque, podría plantar cara a su rival y luchar por el triunfo. También sería importante darle velocidad al juego lliriano, y eso explica la elección del quinteto inicial. El primer cuarto acabó con una renta de cinco puntos visitante (17-22).

Sin embargo, el combinado local mejoró bastante en el segundo cuarto: supo frenar el ataque lliriano (que acabó con unos pobres 12 puntos), mientras que el equipo local mejoró su eficiencia anotadora. Ya entonces se percibía que la superioridad reboteadora murciana iba a permitirle muchas segundas (incluso terceras) opciones de ataque. Hay un dato revelador: 23 de los 56 rebotes que capturó el CB Murcia ‘B’ fueron ofensivos. El CEB Llíria sólo logró 32 rechaces y, de ellos, sólo 7 fueron en ataque. Al descanso se llegaba con un claro 43-39.

El CEB Llíria tuvo claro que sus opciones de victoria pasaban por frenar al ataque rival, intentando que jugaran más por la zona exterior que por la zona. La cosa le fue mejor al equipo visitante, que logró dejar en 9 puntos al CB Murcia ‘B’, frente a los 18 que consiguió el equipo de Toni Victoria. Se llegaba al último período con un igualadísimo 52-52. Pero quedaba claro que el rimo lento y de escasa anotación, que define al club pimentonero, se estaba imponiendo…

El último cuarto estuvo marcado por la sucesión de fallos ofensivos en ambos equipos. Nadie lograba tiros cómodos… y cuando se lograba alguno, se fallaba de forma incomprensible. Cuando sólo quedaban 19 minutos pare el final, el club murciano ganaba por un punto (61-61) y tenía la posesión. Cuando faltaban 5 segundos, perdía el balón el club pimentonero… y eso le daba opciones de victoria el club del Camp de Túria. Lanzó el CEB Llíria, pero erró… sin embargo, Denis Tokaev lograba el rebote (cuando no faltaba ni un segundo para acabar el partido).

El pívot hispano-ruso anotaba el primer punto… y eso parecía darle el triunfo a su equipo. Luego, lanzaba a fallar, para que corriera el crono y no tuviera tiempo el CB Murcia ‘B’ para lanzar a canasta… pero Juan Pedro Jiménez capturaba el rechace. Tokaev intentó frenar su lanzamiento lanzándose contra su rival, y los árbitros señalaban falta. Dispondría el alero local de tres tiros para darle el triunfo a su equipo, aunque ya había acabado el tiempo reglamentario. Anotó Jiménez dos los primeros, volteando el marcador (de 61-62 a 63-62). El conjunto edetano perdía el encuentro, con un error infantil… pero de todo se aprende.

El partido estuvo marcado por la escasa aportación anotadora de muchos jugadores de uno y otro equipo: en el CB Murcia ‘B’ no aportaron puntos ni Emilio Martínez ni Nika Darbaidze ni Nacho Trujillo ni Javi Nicolau; en el CEB Llíria, se quedaron en 0 puntos Jorge Marín, Migue Taroncher, Liam McGuirk… y, sorprendentemente, Rubén Ramos. Además, los porcentajes de tiros fueron malos: en las filas locales, 40% en tiros de 2, 21% en tiros de 3 y 65% en tiros libres; en el conjunto visitante, 33% en tiros de 2 y 56% en tiros libres; el porcentaje en tiros exteriores sí fue bueno en el club lliriano (9/23, un 39%).

En las filas locales, destacó la aportación de Juan Pedro Jiménez (21 puntos, 3 rebotes, dos recuperaciones de balón y 1 asistencia). Además, el pívot Sergio Mendiola se convertía en el dominador de la zona, con 10 puntos, 14 rebotes y 2 tapones). El base Pablo Carsellé aportaba 11 puntos y 4 rebotes, pero tenía una pésima actuación desde el tiro de 3 (con un sorprendente 0/5).

En las filas llirianas destacaron los de casi siempre: Víctor Pérez fue el máximo anotador (17 puntos… con un buen 3/6 en tiros de 3, aunque su 4/12 en tiros de 2 fue bastante pobre), y Cándido Matoso aportó 11 puntos y 11 rebotes (aunque también tuvo un mal porcentaje de tiros de 2: un elocuente 3/9). Denis Tokaev anotó 6 puntos (¡2/7 en tiros de 2!), aunque sí estuvo entonado en la faceta reboteadora (capturó 9 rechaces). Mientras, Rubén Ramos sólo jugó 11 minutos y medio, aportando 0 puntos y sólo 1 rebote.

CB Murcia ‘B’ (63): Pablo Carsellé (11), José Ortega (10), Juan Pedro Jiménez (21), Javi Nicolau (0), Nikolay Rogozhkin (8); Emilio Martínez (0), Nacho Trujillo (0), Pablo Sánchez (3),  Nika Darbaidze (0), Sergio Mendiola (10), Pablo Sánchez (3).

CEB Llíria (62): Carlos Faubel (14), Vicente Faubel (11), Javi Martínez (3), Rubén Ramos (0), Cándido Matoso (11); Migue Taroncher (0), Víctor Pérez (17), Jorge Marín (0), Liam McGuirk (0), Denis Tokaev (6).

FOTO: Murcia en la Cancha TV

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